HOGAR SÍ pide poner el foco en quienes sufren la cara más extrema de la crisis de vivienda
– La entidad reclama que el sinhogarismo sea un asunto prioritario a la hora de abordar la ejecución de los primeros 800 millones de euros del Plan Estatal de Vivienda que el Gobierno de España ha transferido a las Comunidades Autónomas.
Madrid, 1 de octubre de 2026. La vivienda ocupa hoy el centro del debate público, pero miles de personas siguen quedando fuera del foco de la conversación: aquellas que directamente no tienen un hogar.
Recordemos que en todo debate sobre las políticas de vivienda no se debe invisibilizar la situación que viven las más de 37.000 personas en situación de sinhogarismo. Hacemos un llamamiento a reforzar los mecanismos de provisión de vivienda asequible e instamos a todos los actores implicados a asumir su responsabilidad y a abrir espacios de diálogo que permitan impulsar las políticas necesarias para poner fin a este fenómeno.
Ante esta realidad, HOGAR SÍ reclama que el fin del sinhogarismo forme parte de las soluciones a la crisis de vivienda y de forma prioritaria de la ejecución de los primeros 800 millones de euros que el Gobierno de España ha transferido a las Comunidades Autónomas en el marco del Plan Estatal de Vivienda. La organización recuerda que el sinhogarismo es la forma más extrema de exclusión residencial y advierte de que ninguna estrategia será completa mientras haya personas obligadas a vivir en la calle, en alojamientos temporales o sin una alternativa habitacional estable.
Por ello la entidad considera que las Comunidades Autónomas deben incluir la provisión de vivienda asequible entre sus prioridades, reservando recursos suficientes para generar un parque suficiente que permita desarrollar programas para personas vulnerables basados en metodologías exitosas como Housing First y Housing Led, y también para facilitar que las personas puedan salir de dichos programas cuando ya han terminado sus procesos de recuperación.
En este contexto la organización destaca que el sinhogarismo no afecta únicamente a quienes duermen en la vía pública. También incluye a personas que viven de forma transitoria con familiares o amistades, en alojamientos inseguros o en instituciones como pueden ser los hospitales, sin un hogar propio donde desarrollar su vida con autonomía una vez salgan.
«Cuando hablamos de crisis de vivienda no podemos olvidar a quienes sufren sus consecuencias más graves. Garantizar una vivienda digna también significa evitar que las personas pierdan su hogar o se vean obligadas a vivir sin él. Pero cuando esa pérdida ya se ha producido, debemos centrar nuestros esfuerzos en una atención temprana y eficaz que evite la cronificación del sinhogarismo y permita a cada persona recuperar cuanto antes una vida autónoma y estable.», señala José Manuel Caballol, director general de HOGAR SÍ.
Con motivo del 10 de octubre, Día Mundial del Sinhogarismo, HOGAR SÍ lanza la campaña #NoEsCasa para visibilizar una realidad que la sociedad ha terminado normalizando.
Un banco no es una casa. Un portal no es una casa. Un cajero no es una casa. Sin embargo, miles de personas siguen viéndose obligadas a vivir en espacios como estos ante la falta de alternativas.
La campaña pone el foco en la falta de vivienda, pero también en la exposición constante, el estigma y los prejuicios que acompañan al sinhogarismo. A través de tres historias inspiradas en experiencias reales, muestra que no existe un único perfil de persona sin hogar y ayuda a desmontar estereotipos sobre una realidad marcada por causas estructurales como la falta de vivienda asequible, la pobreza, la discriminación o la ausencia de redes de apoyo.
La iniciativa se enmarca en Octubre Urbano, el mes impulsado por ONU-Hábitat dedicado a reflexionar sobre el futuro de las ciudades y el derecho al hábitat. Para HOGAR SÍ, este contexto es una oportunidad para recordar que no puede haber ciudades inclusivas mientras existan personas sin acceso a una vivienda digna.
«No podemos conformarnos con gestionar la emergencia. Necesitamos políticas públicas que prevengan y resuelvan el sinhogarismo. Porque mientras haya personas obligadas a llamar casa a un banco, un portal o un cajero, la crisis de vivienda seguirá mostrando su expresión más extrema: las personas que, increíblemente todavía hoy, viven en la calle en España», concluye Marian Juste, presidenta de HOGAR SÍ.
Conoce más sobre #NoEsCasa