La Casa Libre nace como alternativa innovadora y transformadora de los modelos tradicionales de atención a las personas en situación de sinhogarismo y con problemas de salud mental
Hoy sigue existiendo una enorme brecha entre ambos sistemas: muchas personas con problemas de salud mental no pueden acceder a recursos específicos para sinhogarismo, y muchas personas en esta situación, quedan fuera de recursos de salud mental, por no contar con ingresos, discapacidad o dependencia reconocida. Esto las sitúa en una situación de extrema vulnerabilidad.
A ello se suma que, con frecuencia, los recursos disponibles funcionan bajo marcos normativos rígidos que muchas personas no pueden sostener precisamente por las dificultades asociadas a su situación de salud mental. Esto termina limitando sus derechos, su autonomía y sus posibilidades reales de recuperación.
En La Casa Libre creemos que existen otras formas de acompañar. Apostamos por un modelo basado en derechos, en la recuperación y en el acceso a una vivienda digna desde el primer momento. Porque contar con un hogar estable y con apoyos flexibles, continuados y adaptados a cada persona permite reconstruir proyectos de vida, recuperar vínculos, fortalecer la autonomía y mirar al futuro con esperanza.
No creemos en itinerarios que cronifican a las personas dentro de los recursos. Creemos en acompañar procesos para que cada persona pueda construir su propio camino y desarrollar una vida con sentido y en comunidad.
Este proyecto es posible gracias a una estrecha colaboración público-privada entre los equipos ETIC (Equipos de Tratamiento Intensivo Comunitario), pertenecientes al SAS y el equipo de HOGAR SÍ, sumando conocimientos, apoyos y trabajo en red para acompañar a las personas en la reconstrucción de su futuro.
